Entrevista Dave Matthews. Hoy toca con su banda de folk-jazz en el Luna Park.
Dos años después de su primera visita a la Argentina, para el Pepsi Music 2008, la DMB (Dave Matthews Band), creada en Chalottesville en 1991, vuelve a Buenos Aires, para actuar esta noche en el Luna Park. “Estoy fascinado con la idea de viajar a tocar nuevamente allí, con nuestro propio circo. Así podemos tocar el tiempo que queramos. Dos horas y media, tres o más”, le adelantó el líder de la banda, Dave Matthews, a Clarín , días atrás, desde su casa en Virginia.
¿Qué recuerdos tenés de aquella presentación, donde sufrieron un breve corte de energía? Fue cómico, porque como todo se apagó y el sonido desapareció, decidí bajar hasta las vallas para saludar a la gente. Entonces, una chica con cara de enojada, me increpó: “Yo no vine a saludarte, vine a escuchar la música que tocás.” (Se ríe) Espero que después le hayan explicado que se había cortado la luz. Pero, al margen del percance, fue un gran show. Muy interesante, porque es llamativo lo que sucede con los públicos, tan diferentes según el lugar. Allí encontramos un público muy físico, que bailaba, que hacía ruido, pero que evidentemente también prestaba atención a lo que estaba sonando.
Por entonces, hacía muy poco que había muerto LeRoi Moore, saxofonista de la DMB desde sus comienzos. ¿Cómo evolucionó la banda tras esa desgracia? Cuando él murió, yo perdí a mi amigo, que mientras se rehabilitaba de su accidente estaba obsesionado por ponerse en forma para el tour por Brasil y Argentina. “Yo estaré bien para viajar”, repetía. Entonces, cuando tocamos por primera vez sin LeRoi, en Buenos Aires, sentimos profundamente su ausencia. Pero la banda fue un buen lugar de contención emocional para nosotros. Su muerte fortaleció nuestros vínculos y nuestra devoción por la música.
Tras la gira van a parar por un tiempo. ¿Por qué justo ahora? Hemos trabajado sin parar durante 20 años. Y ya está muy bien. Amamos este trabajo. Antes, cinco, diez o quince años atrás, yo quizá pensé en tomarme un tiempo fuera de la banda, pero sabía que eso podía destruirla. En cambio ahora, la fuerza de nuestros vínculos, de nuestra música y del compromiso que cada uno de nosotros tiene para con los demás integrantes del grupo está en el momento más alto de nuestra vida. Es un buen momento para tomarnos un año.
¿No es una manera de darse por primera vez un tiempo para hacer el duelo por la pérdida de LeRoi? Una de las razones por las cuales la banda siguió tocando después de 2008, fue justamente su muerte. Más allá de que él hubiera querido que siguiéramos, había una necesidad de no separarnos en ese momento. Habría sido difícil volver. Ahora, creo que tendré la posibilidad de pensar no sólo acerca de LeRoi -mi querido amigo-, sino de pensar también más allá de la banda, en la música, la composición.
En 2008, Barack Obama estaba a punto de asumir. ¿Cuál es tu opinión de su gestión? No puedo negar que estoy un poco decepcionado. Pero la decepción es relativa. En este país, los grandes medios, como Fox y CNN son muy deshonestos. No mienten abiertamente, pero editan la realidad de tal manera que terminan difundiendo una mentira. Este país está muy enojado. La derecha, aquí, está muy enojada, en pie de guerra. Y aunque Obama enfrenta terribles presiones, eso no impide yo que quiera que él también se enoje y diga que estas compañías son mentirosas, y que están promoviendo el enfrentamiento entre la gente. Pero, los políticos son tan grotescamente negados para debatir, conversar, ponerse de acuerdo, que es muy difícil lograr que algo suceda. Y ver eso me deprime. Creo que Obama está trabajando duramente para que las cosas mejoren. Pero creo que no se mete como debiera con todo ese montón de mierda. Espero que en los próximos dos años uno pueda ver que algunas cosas al fin se han hecho.
Algo más acerca del concierto: ¿Ya sabés cuál será el repertorio, o lo vas a decidir tres horas antes de salir a tocar? No. Puede que lo haga dos horas antes. O una.