En 1969, la aparición del álbum Mujeres a rgentinas, de Ariel Ramírez y Félix Luna, con la voz de Mercedes Sosa, marcó una época. Fue una de las primeras obras conceptuales del género popular en sincronismo con una tendencia que había aparecido en el rock, a partir de Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band (1967) de Los Beatles. El sonido de Mujeres a rgentinas resultaba progresivo por el lirismo vocal de la "Negra" Sosa, la atmósfera de instrumentos atípicos al folklore como un órgano y un clave tocado por Ramírez y ocho poemas históricos y épicos que retrataban la participación femenina en la historia argentina. "Como muchos de mi generación, nos criamos con esta obra y me la sabía de memoria. Ese disco era una fotografía de nuestro país, de una manera de hacer música y de nuestra cultura", cuenta la cantante Silvia Iriondo, que en 2010 decidió grabar un disco con ese repertorio y lo presenta con un ciclo de conciertos gratuitos, los viernes de este mes, en la Casa del Bicentenario (Riobamba 985).
"En 2008, la gente del Festival de Ushuaia me invitó para hacer la obra Mujeres a rgentinas y les dije que sí sin saber en el desafío en el que me estaba metiendo. Fue un largo proceso de arreglos y de apropiarme de esas canciones, porque estaba la voz de Mercedes, que todos tenemos en la cabeza, y estaba Ariel Ramírez tocando el clave, que era muy transgresor para la época. Me peleé mucho con la obra y conmigo misma, porque el desafío era hacer algo lindo, actual y, sobre todo, no tan épico", relata Iriondo, sobre la génesis de un proyecto que cobró otra forma conceptual a partir de los arreglos del pianista Federico Arreseygor.
La nueva versión de Mujeres a rgentinas, que en vivo tiene el acompañamiento visual de la fotógrafa Adriana Lestido, contextualiza la mirada sobre el mundo femenino y los paisajes simbólicos que emanan de esas recordadas canciones como "Alfonsina y el mar", "Juana Azurduy", "Dorotea, la cautiva" o "Rosarita Vera, maestra", compuestas décadas atrás. "Hoy, en 2010, sigo rescatando la acción de la mujer en la Argentina y estas canciones mantienen esa vigencia porque esas mujeres épicas de antes son las de hoy. Rosarito Vera, por ejemplo, me parece que habla mucho de lo que hoy sigue pasando con la vocación de los docentes. Y están las Juana Azurduy de hoy que pueden ser las Madres de Plaza de Mayo, las mujeres anónimas que trabajan en fábricas o las mujeres solas con sus hijos que tienen que parar la olla en las casas."
Mujeres argentinas sonido 2010: las mismas canciones, un espíritu lejos del revival y el aggiornamiento estético de esta obra de Ariel Ramírez y Félix Luna. "Quería lograr que tuvieran entrega, inteligencia y fueran heroicas, pero manteniendo la fragilidad y la sensualidad del mundo femenino."