Entrevista Jean Pierre Noher Gira por el país, junto a Víctor Laplace, con Borges y Perón. Aquí habla del espectáculo.
Hace prácticamente cuatro años, desde la temporada de Aryentains junto a Daniel Aráoz, Roly Serrano y Coco Silly, que Jean Pierre Noher no concretaba un espectáculo teatral. Pero el retorno al escenario se dio hace tres semanas en la localidad de Lobería, provincia de Buenos Aires, cuando comenzó la gira nacional de la obra Borges y Perón , que protagoniza junto a Víctor Laplace.
Cuenta Noher que venía de grabar para la televisión brasileña cuando fue convocado por Laplace, quien además dirige la obra basada en el texto del uruguayo Enrique Estrazula. Nunca habían compartido el escenario, aunque sí trabajaron en cine. “Tenía muchas ganas de volver al teatro, a las giras y al recorrido compartido”, dice Noher.
El espectáculo plantea el encuentro de dos personajes históricos muy opuestos entre sí. La cita entre los dos tiene lugar en 1973, año en que Perón se preparaba para asumir por tercera vez el poder. “Juntos llevan a cabo un debate de ideas -sigue Noher-. Obviamente, lo maravilloso de la obra es que rescata la inteligencia de Borges y de Perón. Es una propuesta que involucra a todo el público, no sólo a los eruditos. A tal punto que en la gira, por ejemplo, nos hemos encontrado con espectadores que por primera vez entraba a un teatro con nuestra propuesta. Además, tanto para Víctor como para mi es un reencuentro con dos personajes que ya hicimos en cine.” Laplace interpretó al General en la película Eva Perón , de Juan Carlos Desanzo; mientras que Noher encarnó al escritor en Un amor de Borges , de Javier Torre. “En la película hacía un Borges que tenía 44 años, que sabía del Glaucoma que lo iba a dejar ciego. Pero en ese momento todavía veía -cuenta el actor- En el teatro, en cambio, se trata de un Borges ya reconocido, ciego, de 73 años, que arrastra toda la historia de por qué nunca le otorgaron el Premio Nobel. El diálogo con Perón se da un marco de ficción. El General es su enemigo pero lo que sobresale es que discuten, se tiran munición gruesa, pero siempre lo hacen desde el humor.” Aquí se encuentra una de las claves del espectáculo. Un juego de reclamos entre dos peso pesado de la historia nacional con el recurso humorístico como soporte para esgrimir diversos argumentos. “No hay citas de clásicos como hacía Borges cuando escribía, sino que los se enfrentan en el llano”, dice Noher, quien agrega que su personaje le reclama a Perón que “cuando llegó al poder lo mandó a trabajar como inspector de gallinas y conejos. Y Perón le explica que él maltrató al peronismo y especialmente a Evita. La obra pasa por todos los estados y lo que me divierte es componer un personaje que es permanentemente recreado por el imaginario del público”, concluye el actor.