Las estadísticas oficiales indican que, al año, casi 115 mil adolescentes se convierten en mamá en la Argentina: una cada 5 minutos. Sus bebés representan, según datos del Ministerio de Salud, el 15,40 por ciento del total de los recién nacidos en todo el país.
Aunque cada historia es particular, en el momento en que dieron a luz, la mayoría de estas adolescentes vivían con sus padres, no tenían un trabajo estable, estaban cursando la secundaria y se convirtieron en mamás sin planificarlo.
El tema preocupa a los especialistas por las consecuencias que este tipo de embarazos puede traer: alto riesgo de mortalidad materna, mayores posibilidades de partos prematuros o bajo peso al nacer. Por eso, para crear conciencia sobre esta problemática, la próxima semana se realizará una jornada de debate con estudiantes en la Legislatura porteña.
“Las provincias más pobres y con los menores niveles socio-culturales son las que tienen la más alta incidencia”, explicó Diana Galimberti, directora del Hospital Álvarez. Encabeza la lista Chaco, donde la tasa de nacimientos de hijos con mamás menores de 19 años es del 24,07 por ciento; sigue Misiones, con una tasa del 22,04 por ciento. Detrás, está Formosa con el 21,47 por ciento y en la lista sigue Santiago del Estero, con el 20,07 por ciento.
En la Ciudad de Buenos Aires, la tasa es del 7,08 por ciento y, en el Gran Buenos Aires, del 13,16 por ciento.
Las causas de los embarazos adolescentes no deseados son diversas y, entre ellas, se repiten: la falta de educación sexual, la prostitución, la incidencia del contexto, el alcohol y las drogas.
En un relevamiento realizado por el Ministerio de Salud de la Nación indica que los adolescentes de entre 13 y 15 años muestran bajos niveles de cuidado: sólo un 45% respondió que usa siempre métodos anticonceptivos; el 34% dijo que tuvo alguna vez relaciones sexuales y el 19% reconoció no haber utilizado preservativo en su última relación.
Cuando el embarazo es buscado, la realidad es otra. A veces, las chicas sienten que no tienen nada y quedan embarazadas porque les parece que, de esa manera, “van a poder tener algo propio”.
“Nuestro objetivo es que la atención médica de la adolescente no sólo abarque lo orgánico; debe ser un enfoque integral que englobe lo emocional y también destierre los mitos que hay sobre el tema. La idea es que el médico se presente como un amigo con quien charlar”, sostuvo Miriam Salvo, titular de la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil (SAGIJ).
El Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, creado en 2003 a través de la ley 25.673, “posibilita realizar consultas de carácter confidencial desde cualquier lugar del país”. El Programa cuenta con una línea gratuita telefónica: 0800-222-3444, que atiende todos los días y también se pueden hacer consultas por correo electrónico a la casilla saludsexual@msal.gov.ar.
También se puede consultar:
1) Línea gratuita 102 del GCBA para realizar consultas y denuncias vinculadas con problemáticas de la infancia y adolescencia. Funciona las 24 hs.
2) Línea gratuita 0800- 222- 3444 recibe consultas en torno a la sexualidad y la salud sexual (de 6 a 24 horas de lunes a viernes y de 9 a 21 los fines de semana.
3) Comisión de Niñez y Adolescencia en Riesgo del Arzobispado de Buenos Aires: 011-4982-4611