Nanni Moretti presentó su nueva película, Habemus papam
CANNES.- Tras su controvertido y muy exitoso estreno en Italia, se presentó ayer en la Competencia Oficial del festival Habemus papam , la más reciente película como director y actor de Nanni Moretti. El film, que describe el proceso de votación de un nuevo Sumo Pontífice y las dudas íntimas que experimenta el elegido, tuvo múltiples cuestionamientos desde el Vaticano, pero aquí fue recibido con marcado entusiasmo.
"Si bien respetamos los rituales y la liturgia, es una historia inventada sobre mi Vaticano, mi cónclave y mis cardenales", enfatizó Moretti, acompañado en Cannes por el mítico Michel Piccoli, que, a los 85 años, da una lección de cine en el papel del angustiado papa. Tras un ataque de pánico, el cardenal Melville se resiste a enfrentar a la multitud que lo espera con ansiedad desde hace horas en la plaza San Pedro para escuchar sus primeras palabras, y huye hacia las calles de Roma, donde recuperará experiencias que hace mucho no ha vivido, como su pasión por el teatro u otras bastante más banales.
Satirista consumado, el creador de Caro diario , Aprile , La habitación del hijo (Palma de Oro en 2001) y El caimán combina situaciones muy realistas -hasta incluye imágenes de archivo de 2005- con otras llevadas directamente al grotesco, como la secuencia musical con la inconfundible voz de Mercedes Sosa de fondo cantando "Todo cambia" o cuando los cardenales son instados por el psicólogo que interpreta Moretti a participar en un torneo de voleibol. Así, un poco en serio y un poco en broma, con la Capilla Sixtina reconstruida en los estudios Cinecittà y con el apuntado aporte del legendario Piccoli, Moretti propone una mirada muy personal, inquietante y provocadora sobre temas como la fe y las convicciones personales.
También sobre los conflictos religiosos -aunque con un abordaje opuesto- trata Jean Captive , nuevo film del local Philippe Ramos, presentado en la sección paralela Quincena de Realizadores. Ambientada en el otoño de 1430, expone las contradicciones íntimas de Juana de Arco (Clémence Poésy), una vez que es capturada en el norte de Francia y luego, vendida a los ingleses. Con una puesta bella y rigurosa, con algo del cine de Robert Bresson, pero al mismo tiempo aprovechando las posibilidades de la tecnología digital de última generación, se trata de una más que digna apuesta del director de Capitaine Achab .
Bastante menos interesante resultó el otro film que se presentó ayer en la disputa por la Palma de Oro. Polisse , de la francesa Maiwenn ( Le Besco ), describe durante más de dos horas el accionar de la unidad de protección a los menores de edad que tiene la policía parisiense y que, por lo tanto, aborda duros casos (inspirados en hechos reales) de pedofilia, mientras se exponen las reacciones y las relaciones entre los integrantes de la brigada. El elenco (Karin Viard, Marina Fois, Joeystarr) es notable, pero la narración resulta por momentos un remedo de programas televisivos del estilo de Policías en acción y su acercamiento a ciertas problemáticas (inmigración ilegal, odiversidad étnica) es ambiguo y, por momentos, bastante manipulador e irresponsable.