Nonpalidece recordó al ícono jamaiquino y tocó sus temas
Desde la pantalla gigante ubicada detrás del escenario del Luna Park, las imágenes de la vida de Bob Marley se suceden una tras otra. De chico, de mediano, de grande. Con pelo corto, con rastas. Tocando la guitarra o caminando por su Jamaica. Siempre Marley. Delante, una banda de reggae argentino celebra los 30 años de su muerte ante un estadio colmado. Sí, es el recuerdo de un fallecimiento y, aunque parezca contradictorio, la palabra celebración encaja perfectamente en la escena. Hay mucha gente cantando, hay globos, y hay muchos invitados de esos capaces de animar cualquier reunión aburrida.
El show se dividió en dos mitades, de las cuales la primera saltó de sorpresa en sorpresa, mientras que la segunda se basó en un show tradicional de la banda encabezada por su cantante, Néstor Ramljak, un simpático y verborrágico saltimbanqui arriba de las tablas. "Coming in From the Cold" abrió la noche y, al cuarto tema, Ricardo Tapia, de la Mississippi, abría la lista de invitados para ponerle su blusera voz a "Forever Loving Jah". Y fueron desfilando: Ciro Pertussi con una deliciosa versión en castellano de "Three Little Birds" más otra, a capella y argentinizada, de "Redemption Song"; el brasileño Marzo Couto (de Pure Feeling) y Eduardo de la Puente para "Who the Cap Fit"; el Negro García López, para sacarle vida a la guitarra en "The Heathen"; Carajo, en una versión hiper power de "War"; Actitud María Marta para ponerle rap a "No More Trouble" y "Rebel Music", con Malena D'Alessio sorprendiendo a conocidos y desconocidos con su capacidad para pronunciar 100 palabras en 10 segundos; y, finalmente, Ricardo Mollo, para puntear al milímetro cada nota de "I Shot The Sheriff".
"Marley esta aquí, entre nosotros", repitió por enésima vez un emocionado Néstor para darle punto final a la primera y emotiva parte del show. La pantalla gigante le dejó lugar a un telón tradicional y entonces Nonpalidece se puso su propio traje para tocar sus propias canciones. Un set prolijo de una banda de once músicos, que toma fuerza con las pegadizas melodías de sus tres vientos, aunque a veces le resulta escapar de la telaraña de cierta monotonía que tiene el género. En el final llegaron sus dos himnos, "Dame luz" y "La flor", cantados por todo el Luna Park para revivir aquel clima de fiesta inicial. Y con el legado de Marley, como un fantasma feliz e incapaz de asustar a nadie, sobrevolando por Corrientes y Bouchard.
CUIDARSE
Néstor Ramljak hizo una mención a la muerte de Miguel Ramírez. Cuando comenzó su discurso y mencionó el tema de la bengala, hubo algunos silbidos de la gente. Entonces, el cantante de Nonpalidece frenó y dijo: "No, silbidos no. Sólo tengo la oportunidad de hablar y quiero decir que se murió un pibe que fue a un recital, y que no merecía morir así. Cuidémonos entre nosotros, porque si no no nos cuida nadie".