El objetivo era tener 1,3 millones de codificadores repartidos en junio, pero sólo hay 400.000; de las 47 antenas previstas, se inauguraron 19
"Es impresionante cómo se ve el fútbol por TV digital; es como que los jugadores tiran la pelota adentro de tu casa", dijo el 18 de octubre pasado la presidenta Cristina Kirchner, al inaugurar el control central y cinco plantas transmisoras de la televisión digital terrestre (TDT) impulsada por el Estado. Aquella profecía podría cumplirse hoy, cuando el Fútbol para Todos oficial transmita el superclásico en alta definición.
Sin embargo, apenas unos 400.000 de los 11 millones de hogares con televisor podrán ver a Boca y River en HD y por televisión abierta. A pesar de la propaganda oficial, la administración Kirchner no logró las metas que se autofijó para el despliegue de la TDT, que nació hace poco más de un año con el objetivo explícito de llegar con televisión abierta al 75% de la población, hoy conectada al cable.
En octubre, durante aquel acto, realizado en el Correo Central, la Presidenta y el ministro de Planificación, Julio De Vido, habían prometido que para junio habría 47 antenas transmitiendo a todo el país unas 16 señales de televisión y que para ese mes se iban a repartir alrededor de 1,3 millones de decodificadores (necesarios para adaptar la señal a los televisores convencionales) entre jubilados y beneficiarios de planes sociales.
Una que no funciona
En ese lanzamiento se adelantó también lo que ocurriría pocos meses después: el acuerdo entre el Gobierno y las cadenas de electrodomésticos para la comercialización de esos decodificadores a precios accesibles entre el resto de la población.
Aunque el proyecto avanzó significativamente, a pocos días de cumplirse el plazo, la TDT estatal está lejos de las promesas oficiales y demorará bastante más en volverse masiva: sólo se inauguraron 19 de las 47 plantas previstas y, de las que se inauguraron, no funciona la de Paraná. Allí, antes de autorizarla, la municipalidad quiere asegurarse de que no contamina.
De los decodificadores prometidos, sólo se distribuyeron 400.000 (se desconoce cuántos están siendo efectivamente usados) y es difícil conseguirlos en las cadenas de electrodomésticos, que tampoco dan cifras de ventas. El número de señales de alcance nacional llega a una docena, pero varios de esos canales no tienen programación y transmiten en señal de prueba.
"Que todos puedan acceder a estos servicios, que en manos privadas [en referencia al cable] han aumentado hasta un 300 por ciento en sus costos, va a significar un paso muy importante para la equidad e igualdad", había prometido la Presidenta en octubre pasado.
En la Capital Federal y el conurbano bonaerense, aún en sitio de prueba, el sistema de transmisión funciona bien: se ven unos 18 canales con buena calidad de imagen y sonido. Sin embargo no está claro cuál es el caudal de audiencia que genera. Donde sí transmiten, lo que falta son decodificadores para poder verla. Por ejemplo, en Bariloche, hay una docena de canales a disposición, pero sólo 250 privilegiados pueden verlos: los que retiraron los decodificadores en el puesto móvil que permaneció en el Centro Cívico durante dos días después de su inauguración, en marzo pasado. En esa localidad, el Correo Oficial (encargado de distribuir los dispositivos) pidió 2500 conversores para los jubilados y beneficiarios de planes sociales que se inscribieron.
La velocidad del despliegue depende a veces de la pasión demostrada por el respectivo gobierno local. En Tucumán, por ejemplo, donde ya se distribuyeron 5000 decodificadores, esperan con ansiedad la llegada de otros 15.000 para cumplir con los pedidos. En Resistencia, la primera repetidora del interior del país, el gobierno dice haber repartido 1000 decodificadores.
"Dificultades lógicas"
El coordinador general del Consejo de la Televisión Digital Argentina, Osvaldo Nemirovsci, reconoció demoras en la entrega de transmisores, pero las atribuyó a "las dificultades lógicas de un programa nacional nuevo y exitoso". Para el funcionario, la administración Kirchner hizo "en 15 meses lo que a Brasil le llevó años. Ningún país tiene este programa de accesibilidad; instalamos la TV digital en forma acelerada".
Nemirovsci remarcó que los decodificadores se distribuyen "sin ayuda de la política. No lo hacen los intendentes ni dirigentes regionales, sino a través del correo para garantizar la transparencia de la entrega", afirmó. Contrariamente a lo que sostiene el funcionario, en la página web oficial del sistema se mencionan numerosos casos en los que los decodificadores fueron entregados directamente por ministros, gobernadores e intendentes.
La demora en la recepción de equipos transmisores supera los 45 días máximos que se informa de manera oficial por presuntos "problemas de stock que debe renovar el proveedor", según dijeron en el Correo Argentino de Bariloche, aludiendo además a que la demanda superó las expectativas y previsiones adoptadas, algo también expresado por Nemirovsci.
Sin embargo, un importante proveedor de decodificadores que pidió no ser identificado dijo a La Nacion que la demora en la entrega de esos dispositivos "se debe al atraso en el despliegue de las antenas, debido a los problemas de papeles y burocráticos en la asignación de los terrenos para instalar las antenas. Los decodificadores no se entregan en una zona hasta que allí no hay señal". No obstante, el empresario consideró que "a fin de año va a estar todo instalado".
En abril, durante un foro oficial sobre telecomunicaciones, el ministro De Vido anunció que el plan Argentina Conectada y el despliegue de la TV Digital demandarán una inversión total de 6400 millones de pesos. Desde entonces, el hermético Ministerio de Planificación Federal no dio mayores precisiones sobre los montos y las maneras en las que se está gastando ese dinero.
Sí es público que en la instalación de los transmisores, la empresa estatal rionegrina Invap -dedicada a la construcción de reactores y radares- oficia de intermediaria para la adquisición e instalación de las plantas, provistas por la firma japonesa NEC. En tanto, la empresa francesa Sofrecom presta servicios de consultoría en TDT.
José Crettaz
LA NACION
Con la colaboración de Soledad Maradona (Bariloche) y José Sbrocco (Tucumán)