En Estados Unidos la acción es de alta visibilidad
Diarios y canales hacen periodismo cívico, pero también producen hechos de rápido efecto en la sociedad
Cada año, la compañía madre de The New York Times organiza una ceremonia para entregar sus Premios a la Excelencia en el Voluntariado a cuatro organizaciones que promueven el diálogo en el mosaico cultural que es la Gran Manzana. Pero eso no es todo: organiza y patrocina eventos, publica gratis información del tercer sector, entrega becas escolares y dona más de US$ 4 millones a entidades, entre otros programas.
La mención a la compañía madre de uno de los periódicos más prestigiosos de Estados Unidos y del planeta no es casual. Porque su énfasis social se extiende a otros medios del grupo, como The Boston Globe y 15 diarios más, estaciones de televisión y radio, y más de 40 páginas de Internet. Así llegó a ocupar el primer lugar en el ranking de la revista Fortune de 2003, que enumeró las 530 empresas con más responsabilidad social.
Su última campaña fue Fondo para los casos más necesitados , programa que ayudó a financiar la creación de 1000 puestos de trabajo temporales durante el verano para adolescentes pobres de Nueva York, "en respuesta a severos recortes en empleos subsidiados por el gobierno". Con eso, explicó, buscó promover una "política anticíclica", es decir, "autorizando gastos principalmente en tiempos de dificultades económicas".
Ejemplos similares se repiten en los grandes medios de comunicación masivos de este país, y también en los locales, que en ciertas ocasiones adoptan prácticas del llamado periodismo cívico o periodismo público , una corriente que renovó la profesión desde principios de los años 90, tratando de reconectar de otro modo a las redacciones con las comunidades en las que operan. El diario The Charlotte Observer , de Carolina del Norte, encarna la avanzada en esta línea.
Esta responsabilidad social excede los momentos de crisis o emergencia, aun cuando en 2005, por ejemplo, el diario The Times-Picayune, de Nueva Orleáns, y las radios de la zona sirvieron de red de contención y coordinación de la ayuda tras el devastador huracán Katrina. Ellos ganaron el Premio Pulitzer, y la sociedad redujo siquiera en algo todos sus problemas.
Los ejemplos se multiplicaron en los últimos años a medida que los medios redescubrieron su lugar en la comunidad, pero también a partir de su necesidad de mejorar su imagen en la que los diarios y las revistas pierden lectores cada mes a manos de Internet, y la televisión abierta compite en desventaja con el servicio de cable.
Así, la cadena ABC de televisión también creó su propio espacio, Una comunidad mejor , que tiene su apartado en el website oficial, pero también con espacios gratuitos en horarios de alta audiencia. Y la cadena CNN ofrece en su edición norteamericana espacios de cobertura especiales de temas complejos, como el racismo o la inmigración.
La cadena CBS promueve campañas sobre el cáncer de pecho y colón, sida, menopausia, depresión, osteoporosis, la abducción de menores, los derechos de los niños, entre otros campos, además de promocionar conferencias o discursos de figuras como Nelson Mandela.
Desde la Costa Oeste, el diario Los Angeles Times también creó En la comunidad . Se involucra en tres grandes áreas: la provisión gratuita de materiales de lectura y educativos, una iniciativa para que todos los chicos de su área de influencia sepan leer de manera fluida para cuando tienen 9 años y el Fondo de la familia , también centrada en los chicos y jóvenes con menos oportunidades, para los cuales organiza dos campañas anuales. Desde su creación, el fondo permitió la distribución de más de US$ 20,9 millones.
Pero en cuanto a servicio comunitario continuo, sin embargo, pocos medios masivos de comunicación pueden rivalizar con la labor de la Radio Pública Nacional (NPR), servicio creado en los años 60 y que desde entonces difunde una agenda informativa y formativa diferente -o complementaria- de la que ofrecen los medios comerciales.
Por Hugo Alconada Mon
Corresponsal de LA NACION
La percepción de los usuarios de los medios
En el VI Congreso Nacional sobre Valores, Pensamiento Crítico y Tejido Social , Medios de comunicación y ciudadanía, organizado por la Asociación Cristiana de Jóvenes (YMCA) en septiembre pasado, los protagonistas fueron los usuarios de los medios.
Después de escuchar atentamente las opiniones de los especialistas en medios de comunicación, se organizaron en veinticinco mesas de trabajo para aportar lo suyo.
Las reflexiones que surgieron de estos núcleos de pensamiento fueron consensuadas entre los participantes.
Algunos de los conceptos más importantes a la hora de analizar los medios de comunicación y la ética fueron:
Es imprescindible la construcción de ciudadanía, proceso del que debe participar el conjunto de la sociedad
Ni el periodismo ni los medios de comunicación son neutrales
Los medios de comunicación insensibilizan a la ciudadanía
Es recomendable una adecuada articulación entre los medios de comunicación y la sociedad civil en el esfuerzo orientado hacia la búsqueda del bien común
La función de los medios es transparentar y develar lo que algunos quieren ocultar y muchos otros deben conocer También sostuvieron que los medios de comunicación funcionan como herramientas de control con las que cuenta la sociedad, y que existe, en general, una falta de compromiso de las empresas editoriales con la ciudadanía.
En relación con la pregunta sobre qué cursos de acción hay que tomar para contrarrestar las amenazas a la ética periodística, las propuestas fueron las siguientes:
Contribuir a la concientización de la sociedad sobre sus derechos
Generar espacios y foros de reflexión, debate y discusión que ayuden a construir ciudadanía
Evitar el consumo de información sin el debido discernimiento
Ejercer el derecho de control ciudadano de los actos públicos