Sobre un plano original de distribución clásica, la reforma de este departamento ligó los ambientes y los abrió a la claridad que los alumbra.
Es como si hubieran tomado la idea de la historia de Alicia y los espejos. Aquello de hacer realidad lo que está del otro lado del vidrio para –en este caso– incorporar la ilusión a la funcionalidad de una casa, fue una muy buena idea del Estudio Disegno X.
Los 150 m2 del plano original venían con la distribución típica: estar al frente y dependencias al fondo. Mientras que en los cuartos y los baños apenas hubo que modificar algunas cuestiones de estilo, el grueso de la reforma se concentró en las áreas sociales. El proyecto apuntó a lograr la integración funcional y estética del living con el comedor y la cocina y, fuera de sus confines, también con el paisaje urbano.
Puertas adentro, el diseño recurrió a implementar soluciones aparentemente simples, pero de enorme impacto. Como el piso en Tarquini, por ejemplo, que comparten sala, comedor y cocina, o las puertas corredizas de vidrio esmerilado que separan la cocina del conjunto cuando es estrictamente necesario. Los espejos son otra forma de engañar los límites, no sólo porque amplían las dimensiones sino porque traen a escena imágenes que pueden estar bien lejos: "El quid está en la plaza frente al edificio. La idea era meterla dentro del departamento para que le llegara hasta la persona que está en la cocina", dicen en el Estudio.
Sólo los expertos pueden lograr un manejo tan sutil de la lectura de un espacio. Manejo que se apoya en el diseño de los muebles, como en el caso del aparador de casi nueve metros de largo que traza una línea directa entre la recepción y el balcón. Es que, para el Estudio Disegno X, el diseño del mobiliario es parte integral del proyecto de una reforma. Más que la compra a mansalva, en Disegno X prefieren pensar en la funcionalidad de cada mueble según el uso óptimo del espacio