Lo que por aquí se conoce comúnmente como Santa Terracita ya tiene nombre en inglés, staycation, gracias a los expertos en tendencias.
Seguramente muchos alguna vez lo han hecho, sin saber que tenía un nombre preciso y mucho menos que se pondría de moda.
Staycation es el neologismo que surgió con la crisis económica global y combina stay + vacation, nombre marketinero para los que sencillamente pasan las vacaciones en casa.
El staycation, que tiene su propia entrada en Wikipedia, fue una práctica habitual entre los norteamericanos e ingleses durante el verano que finaliza en el hemisferio norte, que evitaron los viajes al exterior. Pero no es simplemente quedarse en casa y dedicarse a acomodar placares o cortar el césped.
Los que practican el staycation tienen que convertirse en turistas en la ciudad y visitar museos, parques, ir a piletas, asistir a festivales y escaparse por el día a lugares cercanos, pero sobre todo, evitar la rutina diaria y recrear la sensación de estar plenamente de vacaciones. En términos más amplios, también incluye los destinos nacionales, aunque se pasen unas semanas fuera de casa.
Obviamente se evitan los gastos en traslados, sobre todo en avión, y de alojamiento, nada menores, por cierto.
El diario británico The Guardian publicó varias notas durante julio y agosto a propósito de esta nueva práctica, y en uno de sus artículos asegura que fue el año del staycation y que de alguna manera el país se benefició.
"Nuestras playas, parques nacionales y ciudades disfrutaron de récord de veraneantes redescubriendo los encantos británicos", asegura.
Los más pesimistas encontraron otro término alternativo, naycation, que hace referencia a la total abstinencia de viajes.