El ex presidente Néstor Kirchner ingresó esta noche (sábado 11 de septiembre de 2010) en el Sanatorio de los Arcos como consecuencia de una nueva afección cardíaca.
El actual jefe de la Unasur ingresó cerca de las 21 al santorio, idéntico horario en el que había sido internado el domingo 7 de febrero último a raíz de una dolencia en la arteria carótida derecha por la cual debió ser intervenido de urgencia . Luego de una semana fue dado de alta.
La salud de los líderes políticos puede tratarse de una cuestión de Estado. A lo largo de la historia argentina, estos problemas trascendieron el historial clínico y marcaron el contexto histórico.
Manuel Quintana (1836-1906) falleció a los dos años de asumir víctima de una infección generalizada con deterioro renal y colapso circulatorio.
Roque Sáenz Peña (1851-1914), después de pedir reiteradas licencias, por diabetes agravada por una infección.
En 1942, cinco años después de aceptar su candidatura presidencial, Roberto Marcelino Ortiz murió afectado por las complicaciones oculares, cardíacas y renales de su diabetes.
En septiembre de 1955, la Junta Militar derrocó a Juan Domingo Perón y designó presidente provisional al general Eduardo Lonardi. En noviembre, Lonardi fue destituido y en marzo del año siguiente murió a causa de un derrame cerebral provocado por un cuadro de hipertensión arterial.
La salud de Perón, que estaba muy comprometida cuando volvió de España, se fue agravando durante su tercera presidencia. Falleció a los ocho meses y medio de haber asumido por una serie de combinaciones funestas: enfisema, insuficiencia cardíaca, cardiosclerosis, insuficiencia renal leve.
En plena democracia
La afección en la carótida resultó muy similar en tres casos. A Carlos Menem se la practicó una cirugía de la carótida derecha en 1993.
Su sucesor, Fernando de la Rúa, sufrió un derrame pleural espontáneo antes de asumir y luego, a mediados de 2001, una obstrucción coronaria que fue tratada mediante una angioplastia.
El domingo 7 de febrero de 2010, el ex presidente Néstor Kirchner fue operado de urgencia por una afección en la carótida derecha y tres días después se recluyó en Olivos. En 2004, entonces primer mandatario, tuvo una descompensación gástrica derivada de su colon irritable, en tanto que en 2006 registró un desmayo en El Calafate.
Desde todas las épocas se recordará que la salud de los líderes políticos está atada al problema del ejercicio, a veces insano, del poder.