Prolífico, creativo y talentoso, el saxofonista soprano argentino Javier Girotto es uno de los artistas que forma parte activa de la escena del jazz italiano, que atraviesa su mejor momento. Fue uno de los animadores del Buenos Aires Italian Jazz Festival, junto con el acordeonista Luciano Biondini, y hoy se presentará en Notorious, con el guitarrista, Quique Sinesi; el percusionista, Martín Bruhn, y Horacio Hurtado, en contrabajo, como músico invitado.
Sincero, durante la entrevista con LA NACION se definió como un fanático de la melodía y contó que ya no toca jazz en el sentido clásico, aunque sigue siendo un músico que improvisa y, por cierto, cada vez más.
Con Biondini, en dúo, trabajan de manera muy abierta: "La idea es que ya uno no acompañe al otro, sino que toquemos juntos, que nos escuchemos y construyamos una forma contrapuntística. Cuando nos reunimos por primera vez, hice una melodía y él me siguió; era lo habitual y decidimos que no nos gustaba eso; era una especie de cuarteto rengo [sin contrabajo y batería] y comenzamos a trabajar de otra forma, y hoy conseguimos desarrollar un mensaje sin tener que uno acompañar al otro", explicó.
Lidera Aires Tango, un grupo con catorce años de vida y nueve discos editados; es uno los solistas de la Parco Della Musica Jazz Orchestra, acaba de editar un disco de cuarteto de cuerdas y saxofón soprano y trabaja en la música de un octeto de vientos y saxo soprano, dirigidos por Paolo Silvestri.
-¿Por qué dice que ya no toca jazz?
-Tampoco lo escucho. En realidad, toqué y estudié mucho jazz, pero tengo otras vivencias para contar. Con los años me acerqué a mis raíces y creo que es donde soy más genuino. Cuando hago mi música, que no es jazz, aunque haya improvisación, soy yo.
-Se definió como fanático de la melodía y así se puso del lado del público...
-Sí. Un día me puse a escuchar la música que componía como si fuese un espectador y cambié.
-¿Cómo fue eso?
-Hice una composición y la escuché como músico y me gustó; pero después la escuché como público y me dije: «Qué feo». Comencé a hacer todo más sencillo y me sentí más a gusto.
De Buenos Aires regresa a Italia para actuar en la versión invernal del Umbria Jazz Festival, en la que presentará un disco con Biondini. Un compositor incansable que asegura seguir encontrando a cada paso el estímulo para seguir escribiendo.
"El día que me falte esta fuerza o me diga, «Bueno, ya está», será el momento de abrir un restaurante", contó el artista, que acepta como buena la definición de que su música es una sola música que sigue surgiendo.
"Es una buena definición; en realidad, creo que compuse una sola música", afirmó.
Sobre lo que harán esta noche en el escenario de Notorious, Girotto explicó que no lo sabía aún (al momento de realización de la entrevista, anteayer, todavía no se habían reunido para ensayar) y que eso le daba un cierto riesgo que le gustaba.
Aunque hace años que se conocen, nunca pudieron juntarse a tocar. "A veces me ha llamado Sinesi para que fuese a tocar con él, pero nunca coincidieron nuestras fechas; cuando me llamó para este concierto, me dije que era el momento y lo mejor es que ocurrirá en la Argentina", concluyó el músico.