Los turcos dicen Sí a una Constitución más europeísta
Un 58% respaldó la reforma a la Carta que redobla los esfuerzos para ingresar a la UE.
Alrededor del 58 por ciento del electorado turco dio su apoyo a la reforma de la Constitución en el referéndum celebrado ayer en el país, en una votación que abre las puertas a 26 enmiendas a la Carta Magna. El primer ministro Recep Tayyip Erdogan, promete más democracia y libertad con los cambios que modifican la judicatura, refuerzan los derechos civiles, recortan los privilegios militares y sobre todo redoblan los esfuerzos por lograr la incorporación de Turquía en la Unión Europea .
De hecho, uno de los argumentos más repetidos de los partidarios del “sí” a la enmienda de la Constitución, era que la reforma acerca Turquía a los estándares de la Unión Europa.
Un 42 por ciento de los electores votaron en contra de la reforma, mientras que la participación superó el 77% del padrón.
Erdogan dijo ante sus seguidores que el país dio un paso histórico al que proseguirán nuevas reformas. Y consideró que los perdedores son aquellos que apoyaron las intervenciones militares en democracia. “Nuestra democracia es ahora más fuerte. La democracia es quien ganó”, celebró el premier.
La reforma obtuvo apoyos especialmente en las provincias habitadas mayoritariamente por kurdos. En la metrópolis kurda Diyabakir, en el este del país, el 94 por ciento votó a favor de los cambios. Sin embargo, la participación electoral en esas regiones fue muy baja, debido al boicot de los partidos kurdos a la votación.
Con todo, la población turca dio su voto positivo a las 26 enmiendas a la Carta Magna ratificada en 1982, dos años después del último golpe militar en Turquía, cuyo 30 aniversario se cumplió precisamente ayer.
Con su proyecto de reforma, el gobierno turco busca restringir las competencias de la Justicia militar y otorgar un mayor poder al Parlamento en relación con el nombramiento de los jueces supremos.
Los críticos de la oposición acusan a Erdogan y su partido el AKP, una formación islámica conservadora en el poder desde 2002, de intentar hacerse con el control de la Justicia turca.
Asimismo busca mejorar la protección de los datos personales de los ciudadanos turcos y ampliar el principio de igualdad, para que los sectores más desfavorecidos de la población puedan acceder a beneficios estatales.
Para los analistas, la aprobación constituye un voto de confianza para el partido de Erdogan con vistas a las elecciones generales del próximo año.
La reforma fue objeto de gran controversia en las últimas semanas. El referendum se había convertido en un campo de batalla entre el gobierno islamista y las elites tradicionales que consideran que los principios seculares del país están siendo amenazados.
Los principales partidos opositores (el Partido Popular Republicano y el Partido de Acción Nacionalista) han llevado a cabo una intensa campaña en rechazo al referéndum, que se hizo necesario al carecer el Ejecutivo de la mayoría parlamentaria necesaria para sacar la reforma adelante.
Representantes de la UE declararon que básicamente respaldaban las reformas, pero que hubiesen deseado un debate más amplio en la sociedad civil.