Todo se hace por un hermano, y sobre todo si ese hermano está en peligro de muerte. Malik ha sido el guía del Príncipe desde la niñez y ahora se encuentra rodeado por fuerzas enemigas en el palacio recién conquistado. Allí irá el joven para tratar de reparar el mal que ha hecho Malik: al revivir un supuesto ejército del rey Salomón para que lo ayude, en realidad volvió a la vida a Ratash y sus fuerzas de la sombra.
Así, Ratash convertirá en estatuas de piedra a las fuerzas de Malik. El Príncipe sólo tendrá la ayuda de la eterna reina Razia, de las tribus Djinn, que le brindará fuerzas extraordinarias, como manejar casi mágicamente el fuego, el agua, la tierra y el aire.
Hace unos días Synergex editó en la Argentina la nueva entrega de la serie del Prince of Persia: The Forgotten Sands . Producido por Ubisoft, vale aclarar que su historia no tiene que ver con la reciente película El Príncipe de Persia: las arenas del tiempo. En realidad, el nuevo videojuego toma un momento particular en la vida del saltarín príncipe. Ambientado durante el transcurso del juego en la fortaleza sitiada, el jugador deberá aprender a usar con rapidez los botones del mouse y el teclado para lograr que el Príncipe pueda saltar, colgarse de las salientes de los muros y columpiarse en el vacío. Después, pelear con los guerreros enemigos. La acción de Prince of Persia: The Forgotten Sands es constante y ésta es su gran virtud. En algunos momentos deberemos pelear con varias decenas de enemigos al unísono, convertir el agua en sólida y el fuego en un aliado
También deberemos resolver acertijos durante el trayecto, los que no nos parecieron demasiado complicados. Su gráfica es correcta y los escenarios, bien logrados y monumentales, como siempre en las entregas del Prince of Persia desde que es 3D.
Para combatir la piratería del software, los desarrolladores de Ubisoft dispusieron que para poder jugar al Prince of Persia: The Forgotten Sands se deberá tener conexión constante a Internet. No nos parece lo ideal, pero es un tema para el debate.
Este producto requiere de un equipo con procesador de por lo menos 2,2 GHz, tarjeta de video de 256 MB, entre 2 y 4 GB de memoria RAM, y se necesita tener libre en el disco 8 GB. Esta edición no podemos decir que supere anteriores versiones del Prince of Persia . Pero no defraudará.