El grupo colombiano Aterciopelados volvió a presentarse en el país y ofreció dos noches de paz y amor
Aterciopelados . La banda colombiana presentó su disco Río. Con Andrea Echeverri en voz, Héctor Buitrago en bajo, Mauricio Montenegro en batería, Camilo Velásquez en guitarra y Urián Sarmiento en quena, charango y percusión. Invitadas: Hilda Lizarazu y Pat Coria. El miércoles y el jueves en Niceto Club.i
Nuestra opinión: bueno
" Jipi se escribe «hippie»; se pronuncia «jipi»." El policía que interpreta Diego Capusotto se hubiera dado una "panzada" en Niceto Club en las noches de miércoles y jueves. Allí, en escena, Andrea Echeverri, legítima reencarnación del espíritu de paz y amor de los años 60, resistió durante dos horas los embates de la era plástica; reivindicó la canción de protesta; propuso cambiar la energía violenta por otra "hermosa y juguetona", y hasta tomó algo de distancia de aquella primavera sesentista. "Paz y amor, sí, pero un poquito menos de descontrol", pidió la cantante, en uno de sus tantos monólogos.
Niceto estaba colmado la noche del jueves. Colombianos, muchos; fans de Aterciopelados, casi todos, y curiosos, los restantes. En escena, una mujer que alza sus brazos, ríe con ganas, bailotea, conversa con su público y, como preámbulo de la mayoría de las canciones, entrega muestras claras y contundentes de qué lado está parada. Podrá pecar de arcaica; podrá excederse en sus comentarios -las letras de Aterciopelados ya tienen un peso importante en su temática pacifista-, pero nadie la tildará de tibia.
Su disco más reciente, Río , sirvió como excusa para los shows porteños. Tras un parate como banda, en el que la cantante presentó su primer disco solista, Aterciopelados retomó su camino y lanzó un muy buen disco en la ruta de sus antecesores. Así es como en directo convivieron las nuevas canciones con clásicos como "Canción protesta" (con el recuerdo de los cantautores de protesta de América latina más unas sentidas palabras para Gustavo Cerati), "Bolero falaz", "Florecita roquera" y "Baracunatana".
"El asunto de la esencia y la apariencia está duro. Pareciera que está ganando la apariencia, pero acuérdense de la invisibilidad, porque todo lo importante no se ve", comentó Andrea Echeverri como introducción a "El estuche".
No soy de aquí ni soy de allá
Luego, tras interpretar ese clásico del grupo colombiano, la banda arremetió con la nueva "Bandera", una heredera de "Imagine", de John Lennon. "No somos colombianos, argentinos ni gringos: somos planetarios", se despachó la cantante, y exhibió una tela con las banderas de muchos países de un lado y el mapamundi detrás.
Más tarde se sucedería la seguidilla de sus temas fundamentales, la presencia de las ex Man Ray Hilda Lizarazu y Pat Coria, y el deseo de seguir tocando, que improvisa bastante y desdibuja un poco el set sólido de la banda.
En las horas fundacionales del metal criollo, V8 pedía a gritos el fin de los hippies. Muchos años pasaron de los primeros 80, pero hay mensajes que no cambian. Con morral o sin él, con vestidos floridos o sin ellos, el peace & love no pasa de moda y Aterciopelados va por el mundo para encargarse de que así sea.