El inicio de la VI edición del Festival de Danza Contemporánea Fue muy emotivo el merecido homenaje a María Fux.
La VI edición del Festival de Danza Contemporánea, organizado por el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad, se inauguró el jueves con dos espectáculos diferentes en dos salas también diferentes y ubicadas en puntos de la ciudad muy distantes entre sí. Esta manera de iniciar el Festival es en cierto modo un reflejo de la gran diversidad de esta edición –diversidad en temas, iniciativas, propuestas y secciones- y también de las muchas sedes en que las distintas actividades fueron ubicadas este año.
En primer lugar, la bailarina y coreógrafa Eugenia Estévez estrenó su solo Fuera de sí , creado y dirigido en colaboración con Ciro Zorzoli, uno de los directores de teatro más admirables de la generación que ronda hoy -poco más, poco menos- los cuarenta años.
Fuera de sí es o aparenta ser –para el caso la diferencia no es importante- un relato personal, vivencias íntimas que Eugenia Estévez vuelca en acciones a veces más fieles a escenas reales y otras más metafóricas, acompañadas por un relato casi costumbrista dicho en off. Aunque Estévez es una sugestiva bailarina, el tono que ella y Zorzoli eligieron para la interpretación provocó un efecto de cierto distanciamiento.
Este estreno ocurrió en la sala Villa Villa del Centro Recoleta. Dos horas más tarde, en el Teatro 25 de Mayo de Villa Urquiza, se realizó el homenaje a María Fux, un evento que contuvo tres instancias sucesivas: en primer lugar un solo improvisado por la propia Fux –a sus 88 años-, a la que acompañó el cellista Claudio Peña también improvisando en su instrumento. En segundo lugar, otra atractiva pieza solista creada por la bailarina Andrea Fernández y ejecutada en silencio, y finalmente un documental del cineasta Pablo Tesoriere en el que la figura de Fux aparece hablando de su trabajo en una entrevista reciente, además de ella misma dictando clases, bailando y trabajando con alumnos.
Posiblemente no exista otro nombre asociado a la danza moderna argentina cuya popularidad haya ido tanto más allá de los círculos de conocedores y aficionados como ocurrió marcadamente con el de María Fux. Sin una formación específica en ninguna de las técnicas de danza conocidas y sin haber formado nunca parte de una compañía ni de ningún grupo, Fux desarrolló su carrera de una manera enminentemente solista, un poco a la manera de Isadora Duncan (que quizá la inspiró). La forma de bailar que la acompañó a lo largo de todos estos años reapareció sin duda en el solo que improvisó el jueves a la noche en el Teatro 25 de Mayo.
Hoy, entre otras actividades, se pautó un maratón de improvisación desde las 16.30, con participación del público, en la Terraza del Centro Cultural Recoleta, Junín 1930.