En la muestra más importante de América latina se pueden apreciar unos 800 vehículos antiguos y modernos
Una invitación a soñar, un viaje al pasado, volver a recordar momentos apasionantes. Eso y mucho más es la propuesta de Autoclásica 2010, la muestra latinoamericana más importante de automóviles clásicos.
Más de 800 automóviles y motos de colección se exhiben en los verdes jardines del Hipódromo de San Isidro. La muestra creció de manera ininterrumpida en los últimos diez años, y hoy convoca a visitantes y coleccionistas de varios países.
Además, la cantidad y calidad del público que la recorre la han convertido en un imán también para varias marcas de automóviles que exhiben aquí sus últimos modelos. La muestra, que estará abierta hoy y mañana, de 10 a 18.30, es realmente impresionante.
Mientras muchos que peinan canas se emocionan al ver los modelos que eran furor en su niñez, otros se deslumbran frente a varias de las joyas mecánicas que marcaron hitos importantísimos en la historia del automóvil. Prolijamente distribuidos, los distintos stands agrupan por marca o por época a muchos de los mejores autos de toda la historia.
Durante este fin de semana largo, aquí conviven Alfa Romeo, Aston Martin, Austin, Buick, Chevrolet, Ford, Citroën, Ferrari, Maserati, Pegaso, Renault, Packard, Lamborghini, Jaguar, Rolls Royce, Mercedes-Benz y Peugeot, por mencionar algunas de las marcas más importantes.
Entre aviones y patrulleros
Pero la propuesta es mayor aún; la Fuerza Aérea Argentina está presente con el primer avión Blériot, que en 1912 cruzó el Río de la Plata, y con un Stearman, de 1933, biplano similar al avión de la Armada Argentina que efectuara en 1942 los primeros reconocimientos aéreos sobre el territorio Antártico.
Además hay pintorescos patrulleros de distintas épocas, carros de bomberos y motos de la Policía Federal; tanques de la Segunda Guerra Mundial; están las históricas cupecitas del TC, y hay una carpa especial con monopostos (que incluye los que corrió Carlos Reutemann en Europa).
¿Otro motivo para ir?Alfa Romeo, la legendaria marca italiana, festeja aquí sus 100 años. Sinónimo de elegancia y deportividad, en el espacio de Alfa conviven desde el primer modelo que llegó a la Argentina, a principios del siglo pasado, hasta el último auto de la marca, la nueva Giulietta. Elegido por el organismo europeo Euroncap como el más seguro del mundo en su categoría, la unidad que aquí se exhibe es la primera en llegar a América latina.
En el stand de Peugeot, la casa del león muestra por primera vez en nuestro país la espectacular coupé RCZ. Al lado, los siempre atractivos Porsche demuestran por qué tienen su bien ganada fama. También en el espacio de Jaguar conviven los modelos clásicos con los modernos, a puro diseño, lujo y potencia.
Entre los autos nacionales, hay uno que se destaca: el Anasagasti que cumple 100 años y se produjo entre 1910 y 1913. Aquí hay dos ejemplares originales; uno de la Fuerza Aérea, que lo utilizara como vehículo de apoyo en pista para la incipiente escuadrilla de los Blériot, y el otro, propiedad del Club de Automóviles Clásicos de la República Argentina.
Como siempre, la recaudación del estacionamiento (cuesta 12 pesos) será destinada a la compra de aparatología para el Hospital Materno Infantil de San Isidro; con lo recaudado en 2009, Autoclásica entregó al hospital una cabina sonoamortiguada CB 70, un audio impedanciómetro AT235H y un CPU completo.
Además, este año se editó un exclusivo catálogo de colección que se ofrece al público a beneficio de la Fundación Lory Barra, institución que tiene un taller escuela gratuito para la formación de jóvenes de escasos recursos en el oficio de recuperación y restauración de autos clásicos y sport.
La entrada cuesta $ 28 para mayores, mientras que es gratuita para los menores de 12 años. Es una excelente propuesta para visitar en familia.