Dos características creaciones del romanticismo tardío vienés, Una tragedia florentina , de Alexander von Zemlinsky, y Violanta , de Erich Wolfgang Korngold, subirán a escena por primera vez en el primer coliseo, con dirección de Stefan Lano
Son las dos óperas breves por antonomasia.Cavalleria rusticana, de Pietro Mascagni, fue estrenada en Roma, en 1890. Dos años más tarde, en Milán, fue el momento deI pagliacci, de Ruggero Leoncavallo. Juntas, en un excelente maridaje de orden indistinto, son exhibidas para dar testimonio del nacimiento del verismo, esa variante local del realismo que colocó las miserias, amores, pasiones y tribulaciones de las gentes comunes sobre los escenarios de la ópera italiana. Y para deleite de los operómanos tradicionales, aquellos que se regodean con el eterno retorno de las mismas caras, -si es posible, con pocas modificaciones-, las dos, siempre juntas, bellas y dolorosas, son programadas, sin demasiada fantasía, en todos los teatros del planeta.
Pero las óperas breves son infinitas y, simplemente, con aplicar creatividad y osadía, bien podrían combinarse otras posibilidades. Pues bien, a partir de hoy, en el Colón, se abre la oportunidad de poder disfrutar de otra magnífica pareja de óperas cortas que, por lo demás, nunca se representaron en el país. Asimismo, hay que destacar que la alianza no es forzada ni caprichosa, ya que las dos óperas comparten estéticas, una historia, un lenguaje y un mismo contexto de origen, y sus compositores, un mismo destino.
Una tragedia florentina , de Alexander von Zemlinsky, y Violanta , de Erich Wolfgang Korngold, son dos óperas que, más allá de innumerables diferencias, son características creaciones del romanticismo tardío vienés. Zemlinsky, nacido en 1871, fue compañero de ruta de Mahler y de Schönberg (de éste, además, cuñado). No sólo compositor, Zemlinsky fue un brillante director, pianista y una autoridad como maestro. Tal vez haya sido Korngold, que vino al mundo en Brno, en 1897, su alumno más notable. Una tragedia? y Violanta , por supuesto, son cantadas en alemán aunque ambas traigan historias que transcurren en la Italia del Renacimiento.
Como aquellas óperas veristas, las dos obras que hoy subirán a escena fueron estrenadas también con cierta contigüidad. Una tragedia florentina fue puesta por primera vez en la Opera de Stuttgart en 1917, apenas un año después de que Bruno Walter, en Munich, sorprendiera a propios y extraños dirigiendo Violanta , una ópera de sutil erotismo, tensiones dramáticas, y un lenguaje y una orquestación de increíble complejidad que había sido escrita dos años antes por un muchacho que, en ese momento, sólo tenía diecisiete. Una última conexión: tanto Zemlinsky como Korngold, ambos judíos, habrían de concluir sus vidas en los Estados Unidos, perseguidos por el nazismo.
La tragedia florentina a la que alude el título de la ópera, basada en el drama homónimo de Oscar Wilde, es la que se desencadena entre el príncipe Guido, el comerciante Simone y su esposa Bianca, un situación cargada de tensiones y psicologismos, y que es llevada adelante a través de un lenguaje de altísimo refinamiento que coquetea con la atonalidad sin jamás arribar a ella.
Por su parte, Violanta es una virtuosa joven veneciana que, en el siglo XV, con el carnaval como fondo omnipresente, está dispuesta a vengar el suicidio de su hermana, según ella lo entiende, cometido por el despecho de Alfonso, príncipe de Nápoles. Coincidencia agregada entre ambas óperas, el esposo de Violanta, que habrá de ser esencial en la resolución de la tragedia, es también un comerciante llamado Simone.
En lo estrictamente musical, ambas obras son claros ejemplos de compositores del romanticismo tardío que, por fuera de lo vienés, incluso denotan puntos de contacto con las orquestaciones y las construcciones dramáticas de Richard Strauss. En el caso de Violanta , es menester señalar que revela influencias de procedimientos dramáticos y musicales de los melodramas del verismo italiano.
La dirección de ambas óperas estará a cargo de Stefan Lano, en tanto que la dirección de escena será de Hans Hollman. En los elencos de las dos óperas se destacan Evan Bowers, James Johnson, Eiko Senda, Deanne Meek, Wolfgang Schöne, Enrique Folger, Osvaldo Peroni, Mónica Philibert y Alejandra Malvino.
Una tragedia florentina y Violanta serán representadas hoy y también el viernes, el domingo y el martes 19. La primera función, la de hoy, a las 20.30, también podrá ser escuchada por Radio Nacional Clásica, FM 96.7. Un doble programa inusual y francamente atractivo.